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October 01 Una parábola del Génesis: Reconocer La Alegria en La Cronica de Caín
Debido a la distancia literaria entre las traducciones actuales del texto (incluida la del Dr. Laurent) del Libro de Nod, el motivo original por el cual se escribió se escribió se ha perdido. Es mi teoría, basada en mis propias investigaciones, que las historias de Caín y Abel, la maldición de Caín, y su ulterior encuentro con Lilith son parábolas creadas para contar el cuento de los primeros Vástagos de un modo en que hasta el más simple de nosotros pueda entenderlos. Gracias a mi propia erudición, y consultando el trabajo realizado por los principales estudiosos de Caín del mundo (incluyendo algunos escritos recuperados por un Mano Negra adorador de Caín), he creado una historia que creo nos remite a la parábola original de Caín. En el momento en que la humanidad pasó de ser una sociedad de cazadores/recolectores a desarrollar las granjas de animales y la agricultura, hubo dos tribus, las cuales llevaban el nombre de sus jefes. Eran llamados la gente de Caín y la gente de Abel. La gente de Abel eran pastores y granjeros, y eran menos desarrollados que la gente de Caín. Adoraban al gran Dios Sol, quien era un guerrero que vivía en el cielo. La gente de Caín eran agricultores, y eran más civilizados que la gente de Abel. Debido a que era muy importante establecer con precisión las fechas de las cosechas, la gente de Caín adoraba a la Diosa Luna, la Madre Oscura que era a la vez la fertilidad de la Tierra y el misterio de la Luna. Sin embargo, no todos eran felices. El jefe Abel atacó a la gente de Caín, diciéndoles que eran inferiores y estaban malditos porque no cazaban como hacía su guerrero Dios Sol. La gente de Caín no sabía mucho sobre la lucha, pero Caín les explicó cómo usar los útiles puntiagudos que utilizaban para arar el suelo para matar. Cuando la gente de Abel regresó para atormentarlos de nuevo, la gente de Caín devolvió el ataque. Todos los hombres, mujeres y niños de la gente de Abel murieron. El Dios Sol de la gente de Abel entonces los maldijo como pueblo, e hizo descender sobre ellos una maldición de sangre sobre todos ellos, haciéndolos vagar sin un hogar en los yermos. Quemó sus pueblos y llenó de sal sus campos, y les dijo a todos que dieran la espalda a la gente de Caín. La gente de Caín no era capaz de recobrarse. Vagaron en la maldición durante muchas semanas, hasta que no tuvieron comida con que alimentarse y muchos problemas. Entonces la sacerdotisa de la Madre Oscura, que vivía más allá de la Luna, vino. La sacerdotisa ofreció a la gente de Caín un respiro, socorro, y consuelo. Ella les enseñó magia, cómo cazar y a beber sangre. El Dios Sol se apareció a Caín en sueños, y le dijo que él y su gente volvieran y se subyugaran a la gente de Seth. Caín Rechazó la oferta. Entonces el Dios Sol le dijo que toda la gente de su tribu sería maldita para siempre, y así fue. Pero la Madre Oscura dijo que siempre habría una manera de superar la maldición: si la gente de Caín se presentaba ante Ella y le rendía tributo, mediante su misterio los libraría de la maldición del Dios Sol. En esta parábola, la gente de Caín (y también Caín) representa nuestra necesidad de civilización, la Humanidad que constantemente buscamos. La gente de Abel (y también Abel) representa nuestra naturaleza animal, nuestra parte salvaje, la Bestia que yace dentro de nosotros. La Madre Oscura representa el misterio que guía nuestra existencia: la magia de nuestra sangre, el poder de las Disciplinas. Debemos buscar el misterio de la Madre Oscura mientras convivimos con el legado dejado por el Dios Sol – la maldición. Ergo, "Una Bestia soy, por miedo de convertirme en una". La Golconda es entendida como una meta final, quizás armonizando todas estas cosas y mostrando la trascendencia de la Bestia Interior. Los Primeros Tiempos
Sueño los primeros tiempos De la más larga memoria. Canto los primeros tiempos De todos más viejo Padre. 5 Canto los primeros tiempos Y el claro amanecer De toda la Oscuridad. En Nod, donde la luz Del Paraíso alumbra 10 El azabache nocturno Y gotas de nuestros padres Mojan y ablandan el suelo. De nos, todos y cada uno, Decidimos poder como 15 Quisiéramos vivir y Coger nuestros alimentos De las entrañas de la tierra. Yo, primogénito Caín, Con útiles puntiagudos, 20 Planté semillas oscuras, Las regué dentro de la tierra, Las cuidé, las vi crecer. Él, segundogénito Abel, Cuidó de los animales, 25 Ayudó en sus sangrientos Partos, los alimentó, Y también los vio crecer. Yo lo amaba, a mi hermano. Él, él era el más brillante, 30 El más dulce, el más fuerte. Él era la prima parte De toda mía alegría. Entonces, en un día De abril, nuestro Padre dijo: 35 "Caín, Abel, un regalo A Aquél en lo Alto debéis Hacer, un sacrificio - Un don de la prima parte De todo cuanto tenéis". 40 Yo, primogénito Caín, Recolecté tiernos brotes, Y los frutos más brillantes, Y la yerba más fresca. Y él, segundogénito Abel, 45 Sacrificó el más joven, El más fuerte, el más tierno De todos sus animales. Sobre el altar de nuestro Padre Posamos los sacrificios 50 Y prendimos fuego so ellos, Y el humo se los llevó Hacia Aquél en lo Alto. El sacrificio de Abel, Segundogénito, olió 55 Dulce a Aquél en lo Alto, Y Abel fue bendecido. Yo, primogénito Caín, Fui golpeado desde lo lejos Por una severa palabra 60 Y una maldición, pues indigno Resultó mi sacrificio. Miré el sacrificio de Abel, Todavía humeante, La carne, la sangre. 65 Lloré, me tapé los ojos, Oré de día y de noche. Y cuando nuestro Padre dijo: "El tiempo del sacrificio Ha llegado ya de nuevo". 70 Y Abel condujo su más joven, Su más tierno, más amado Hacia el fuego sacrificial. Yo no llevé mi más joven, Mi más tierno, pues sabía 75 Que Aquél en lo Alto De ningún modo los querría. Y mi hermano, querido Abel, Me dijo: "Caín, no has traído Un sacrificio, un regalo 80 De la prima parte de Tu alegría, para quemarlo En la ara de Aquél en lo Alto". Yo lloré lágrimas de amor Cuando, con mis útiles 85 Puntiagudos, sacrifiqué Aquello que era la parte Primera de mi alegría, Mi hermano. Y la Sangre de Abel 90 Cubrió el altar, y olía Dulce mientras ardía. Pero mi Padre dijo: "Maldito estás, Caín, Quien mataste a tu hermano. 95 Como yo fui expulsado, Así lo serás tú". Y Él me exilió A vagar en la oscuridad, La tierra de Nod. 100 Me precipité en la Oscuridad. No vi ninguna luz Y estaba asustado. Y solo. La llegada de Lilith
Estaba solo en la oscuridad Y mi hambre creció. Estaba solo en la oscuridad Y mi frío creció. 5 Estaba solo en la oscuridad Y lloré. Vino entonces a mí, Una voz suave, dulce, Palabras de socorro, 10 Palabras de consuelo. Una mujer, oscura Y hermosa, con sus ojos Cortando la oscuridad, Vino entonces a mí. 15 "Conozco tu historia, Caín de Nod", me dijo, Sonriendo. "Estás hambriento ¡Ven! Tengo comida. 20 Tienes frío ¡Ven! Tengo ropas. Estás triste ¡Ven! Tengo consuelo". "¿Quién podría consolar 25 Alguien tan maldito como yo? ¿Quién me vestiría? ¿Quién me alimentaría?" "Soy la primera esposa De tu padre, quien discutió 30 Con Aquél en lo Alto Y obtuvo la Libertad En la Oscuridad. Yo soy Lilith. Una vez, tuve frío, 35 Y no hubo calor para mí. Una vez, tuve hambre, Y no hubo comida para mí. Una vez, estuve triste, Y no hubo consuelo para mí". 40 Con ella me llevó, Me alimentó y me vistió. Y en sus brazos, Encontré consuelo. Lloré hasta que la sangre 45 Goteaba desde mis ojos. Y ella con sus besos Las llevó lejos. La Magia de Lilith
Moré en la Casa de Lilith Por un tiempo. Y pregunté: "Desde la Oscuridad, ¿Cómo construiste 5 este lugar, Cómo pudiste tejer Estas ropas, Cómo pudiste cultivar Esta comida?"
"No como tú, estoy Despierta. Veo las Hebras que se tejen A tu alrededor. Creo lo que necesito 15 Mediante el Poder" "Despiértame entonces, Lilith" Dije. "Necesito tener Este poder. Entonces, Podré tejer mis ropas, 20 Cultivar mi comida, Construir mi propia Casa". La preocupación tiñó El rostro de Lilith. Y dijo: "Ignoro lo que el Despertar 25 Hará para ti, pues tú Estás realmente Maldito Por tu Padre. Podrías morir, podrías Cambiar para siempre". 30 Y Caín díjole a esto: "Incluso entonces, Una vida sin Poder No sería realmente vida. Moriría sin tus dones. 35 No viviré como tu Esclavo". Lilith me amaba, Y yo lo sabía; Haría lo que le pedí, Aunque no lo deseara. 40 Y fue entonces cuando Lilith, La de ojos brillantes, Me Despertó. Se cortó con un cuchillo, Y sangró para mí. 45 Bebí del cuenco. Era dulce. Entonces caí al Abismo. Caí para siempre, Cayendo en la más profunda Oscuridad. La Tentación de Caín
Y desde la Oscuridad Vino una luz brillante – Fuego en medio la noche. Y el arcángel Miguel
Yo no tenía miedo. Pregunté qué deseaba. Miguel, General del Cielo, Custodio de la llama sagrada, 10 Me habló con estas palabras: "Hijo de Adán. Hijo de Eva, Tu crimen es grande, Pero también es grande La compasión de mi Padre. 15 ¿No te arrepentirás Del mal que has hecho, Y dejar que Su compasión Te limpie y purifique?" Y yo respondí a Miguel: 20 "No por la gracia de [Aquél en lo Alto], Sino por la mía propia Viviré, con mi soberbia". Miguel así me maldijo: "Entonces, mientras camines 25 Por esta tierra, Tu y tus hijos temeréis Mi llama viviente, Que morderá profundo Y saborear vuestra carne". 30 Y por la mañana, Vino Rafael, con alas Cargadas de inocencia, Luz sobre el horizonte, El conductor del Sol, 35 El guarda del Este. Rafael habló, diciendo: "Caín, hijo de Adán, Hijo de Eva, Tu hermano Abel. 40 Te perdona tus pecados. ¿No te arrepentirás Y aceptarás la redención Del Todopoderoso?" Yo respondí a Rafael: 45 "No por el perdón de Abel, Sino por el mío propio Seré perdonado". Rafael así me maldijo: "Entonces, mientras tus pasos 50 Pisen esta tierra, Tu y tus hijos Temeréis el amanecer, Y los rayos del sol Os buscarán 55 Para quemaros como el fuego Dondequiera que os escondáis. Escóndete ahora del Sol, Pues se laza para alcanzarte Con toda su furia". 60 Pero yo encontré Un lugar secreto, Profundo en la tierra, Y me escondí de la luz Del Sol. 65 Dentro de la tierra Dormí hasta que la Luz del Mundo Se escondió tras la montaña De la Noche. Cuando me alcé 70 De mi sueño diurno, Escuché el sonido De gentiles alas veloces. Vi las negras alas de Ariel Cubriéndome alrededor – 75 Ariel, segador, Angel de la Muerte, Oscuro Ariel, Quien mora en las tinieblas. Ariel rápidamente dijo: 80 "Hijo de Adán, Hijo de Eva, Dios Todopoderoso Perdona tus pecados. ¿Aceptarás la redención Y me dejarás llevarte 85 Hacia tu recompensa, Nunca más maldito?" Y dije yo entonces A Ariel, el de negras alas: "No por la redención 90 Del Todopoderoso, Sino por la mía propia, Viviré. Soy lo que soy, Hice lo que hice, 95 Y esto nunca cambiará". Y entonces, mediante Ariel, Pavoroso Ariel, Dios Todopoderoso Me maldijo, diciéndome: 100 "Entonces, mientras camines Por esta tierra, Tu y tus hijos Abrazaréis las Tinieblas, Beberéis sólo sangre, 105 Comeréis sólo cenizas, Seréis como fuisteis En el momento de morir, Nunca muriendo, Continuando viviendo. 110 Caminaréis para siempre En las Tinieblas, Todo cuanto toquéis Se desmoronará, Hasta el último día". 115 Lancé un grito Cargado de angustia Por esta terrible maldición, Y lloré sobre mí. 120 Derramé sangre. Puse las lagrimas Dentro de un recipiente, Y las bebí. Cuando alcé la vista 125 De mi cuenco de pesar El arcángel Gabriel, Gentil Gabriel, Señor de la Redención, Se apareció ante mí. 130 Díjome el arcángel Gabriel: "Hijo de Adán, Hijo de Eva, Observa: La redención del Padre Es mayor de lo que jamás 135 Podrías imaginar, Pues, incluso ahora, Hay una senda abierta, El camino de la Redención, Y llamarás a este camino [Golconda]. 140 Habla a tus hijos de él, Pues por él volverán A residir en la Luz". Y después de esto, La oscuridad 145 Se alzó cual un velo, Y la única luz era Los ojos de Lilith. Mirando a mi alrededor Supe que había Despertado. 150 Cuando mis energías Por primera vez surgieron A través de mí, Descubrí cómo poder Como el rayo moverme [Celeridad], 155 Cómo coger prestada La fuerza de la tierra [Potencia], Cómo ser cual piedra [Fortaleza]. Éstas fueron como respirar Fue una vez para mí. 160 Lilith entonces me mostró Cómo se ocultaba De los cazadores [Ofuscación], Cómo exigía obediencia [Dominación], Cómo pedía respeto [Presencia]. 165 Entonces, Despertándome Aún más rápido, encontré Cómo alterar las formas [Protean], Cómo dominar animales [Animalismo], Cómo hacer que los ojos 170 Miren más allá de la vista [Auspex]. Entonces Lilith me ordenó Que me detuviera, Pues había sobrepasado Todos mis límites, 175 Había ido demasiado lejos, Había amenazado Mi propia esencia. Utilizó sus poderes Y me ordenó parar. 180 Debido a su poder, Yo la obedecí, Pero profundo en mí, Dentro fue plantada Una semilla de rebelión. 185 Y cuando me dio la espalda, Abrí mi ser de nuevo, Lo abrí a la Noche, Y vi en las estrellas Infinitas posibilidades, 190 Y conocí un camino, Un camino de poder y Sangre Para que yo lo siguiera, Así pues abrí en mí Esta Senda Definitiva, 195 Desde donde otros caminos Procederían. Con este nuevo poder, Rompí las cadenas Que puso en mí 200 La Señora de Noche. Dejé la reina Condenada Ese mismo atardecer, Ocultándome en sombras, Huí a las tierras de Nod 205 Y llegué a un lugar Donde no pudieran encontrarme Ni siquiera sus demonios. El Cuento de Zillah
Dejadme contaros El cuento de Zillah, Primera amante de Caín, Primera esposa de Caín, 5 La más dulce sangre, La más suave piel, Los más claros ojos. Sola entre sus nuevos hijos, A Ella amó Caín. 10 Y Ella desconocía su amor, Girándole la espalda. Ni regalos, ni sacrificios, Ni perfumes, ni plomas, Ni bellos bailarines, 15 Ni cantantes, ni bueyes, Ni esculturas, ni bellas ropas, Nada transformaría Su pétreo corazón En dulces frutos. 20 Y Caín tiró de su barba, Y lloró sobre su cabello, Y erró por la naturaleza, De noche, pensando en ella. Quemándose por ella. 25 Y una noche se encontró A la Bruja, cantándole A la luna. Caín dijo a la Bruja: "¿Por qué cantas así?" 30 Y la Bruja contestó: "Porque suspiro por aquello Que no puedo tener..." Dijo Caín a la Bruja: "También yo suspiro. 35 ¿Qué puede uno hacer?" La Bruja sonrió y dijo: "Bebe mi sangre esta noche, Caín, padre de Vástagos, Y vuelve mañana, 40 De noche. Entonces, te mostraré El saber de la Luna". Caín entonces bebió Del desnudo cuello, 45 Y se fue. Bajo la siguiente noche, Caín encontró a la Bruja Durmiendo sobre una roca. "Despiértate, Bruja", 50 Díjole Caín, "He vuelto". La Bruja abrió un ojo Y dijo: "Estoy soñando Con tu solución. Bebe de mi otra vez, 55 Y vuelve mañana, de noche. Trae un cuenco de cerámica. Trae un cuchillo afilado. Tendré entonces tu solución". Otra vez más Caín bebió 60 La sangre de la Bruja, Quien, inmediatamente, Cayó en profundo sopor. Cuando Caín volvió, A la siguiente noche, 65 La Bruja lo miró, Y sonrió. "Felicidades, Señor de la Bestia", Dijo entonces la Bruja, "Tengo el saber que buscas. 70 Toma algo de mi sangre, En el cuenco que traes, Mézclalo con estas bayas, Y con estas yerbas, Y bébete el elixir. 75 Serás irresistible. | ||||||||||||||||||||||||||||||